martes, 26 de junio de 2012

LAS MORDEDURAS SON UN RIESGO QUE EXISTE TODO EL AÑO. CONOCE LOS PROCEDIMIENTOS DE ACTUACIÓN EN CASO DE ACCIDENTE.


Sólo hay que estar en el momento y lugar precisos para convertirse en un «socorredor». Todos podemos ser socorredores en un momento dado, aunque no socorristas, ya que para ello se debe estar adiestrado adecuadamente para prestar socorro en caso de accidente.
Mordeduras de animales 
En el caso de las mordeduras, hay que tener en cuenta que habrá una contaminación bacteriana de la herida producida y se desarrollará una infección, puesto que los animales tienen en la boca muchas bacterias que al introducirse en la herida transmiten enfermedades, como por ejemplo, la rabia.
Como en el caso de las picaduras de insectos, las mordeduras pueden tener una reacción a nivel local, que es dolorosa o molesta, pero no tiene mayor peligro, salvo que se produzca una reacción secundaria, o a nivel general en la que se dé lugar una reacción anafiláctica en personas alérgicas a las sustancias salivales del animal que ha producido la mordedura. En ese caso, puede hasta llegar a poner en riesgo la vida de la persona que ha sufrido esa mordedura.
Las mordeduras, por lo general, las producen los animales domésticos, tales como gatos o perros. Así, en el caso del gato, se da la llamada "enfermedad del arañazo del gato", producida tanto por el arañazo como por su mordedura. Ésta desencadena fiebre e inflamación de ganglios regionales, y transmite la bacteria bartonella henselao; en zonas rurales o en ciertos lugares de trabajo más aislados, lo común es la mordedura de rata o de otros animales.
Para socorrer a alguien afectado de una mordedura, lo primero es transmitir tranquilidad, retirar las prendas que causen presión y prevenir la infección. Se debe lavar con agua y jabón la herida. Después, se aplicará un antiséptico, si se tiene, como el Betadine, que es el más recomendado en estos casos. Una vez realizada la cura, se debe tapar la herida con una venda esterilizada o, a falta de ésta, con un trapo limpio y llevar al herido a un centro asistencial.
Para saber si el animal agresor tiene la rabia, y no vacunar sin necesidad a la persona afectada por la mordedura, se debe capturar al animal y mantenerlo en observación para comprobar si hay síntomas de rabia o si estaba en período de incubación. En todos los casos, se deben denunciar los hechos a la autoridad sanitaria.
Víboras
Hay que hacer la diferenciación, en España, entre las víboras y otros tipos de serpientes. Sólo las primeras son peligrosas. No son habituales los casos de mordeduras por víbora. Aun así, se da un tanto por ciento anual de muertes por éstas en niños y pacientes mal tratados.
Para impedir la mordedura de una víbora se recomienda utilizar ropa holgada y gruesa, calcetines gordos y botas altas. Además, es conveniente prestar atención al terreno, incluso sirviéndose de un bastón, antes de ponerse a trabajar o sentarse, para estar seguro de que no se ha escondido ningún reptil entre las rocas, troncos o hierba alta. Tampoco se debe olvidar revisar las cajas de herramientas, mochilas y bolsas antes de cogerlas, por si algún animal se ha introducido en ellas.
Se distingue que ha sido una mordedura de serpiente porque deja dos puntos de picadura separados por 0,5-1 cm, con lesiones locales alrededor del punto de picadura. Su mordedura, además de dejar las marcas de sus dientes, provoca un enorme dolor y una inflamación progresiva y azulada de la zona afectada. El estado general de la persona afectada se altera, sufre calambres musculares, debilidad general, sed intensa y sensación de frío.
En todo caso, no se debe coger ni intentar matar a una serpiente, puesto que la mayoría de las mordeduras se producen en estos casos. Aun muerto el reptil, tampoco debe tocarse, porque el veneno continúa activo cierto tiempo después de su muerte. En todo caso, hay que alejarse del animal, ya que las siguientes mordeduras suelen inocular incluso más veneno que la primera.
En el caso de que se tuviese la seguridad de que ha sido una víbora la que ha mordido a la persona afectada, la única solución es mantener la calma y solicitar ayuda para trasladar al paciente a un centro sanitario, puesto que se necesitan unas técnicas de tratamiento muy específicas. No obstante, si no se le pudiese llevar inmediatamente, el socorredor debe observar la zona afectada y deshacerse de todos aquellos elementos que mantengan presionada esa zona, como anillos, relojes o ropa que le oprima. Después, debe mantener en decúbito supino, con la cabeza baja, al paciente y desinfectar la herida, inmovilizando el miembro afectado y tratando los síntomas generales (si tuviese sed, puede dársele algo líquido para beber, pero jamás sólido). Está desaconsejado el uso de hielo, cremas tópicas o dispositivos mecánicos para extraer el veneno. Nunca administrar aspirina o antiinflamatorios.
Muchos errores se cometen al no saber qué hacer y qué no hacer en caso de una mordedura con inoculación de veneno. Así pues, ofrecemos aquí un rápido resumen: 
Qué hacer en caso de mordedura de víbora
La difusión del veneno es tremendamente rápida, por ello lo primero es llevar a la víctima a un centro sanitario para que le inyecten un antídoto contra el veneno. En todo caso, si dispone de un teléfono móvil o cualquier otro aparato de comunicación llame al 112, donde le darán instrucciones.
Ojo! Nunca succionar el veneno con la boca ya que una herida o lesión en ella puede hacer que el socorredor se vea afectado también por el veneno. 
Qué NO hacer en caso de mordedura de víbora
·                 Hacer que la víctima se mueva mucho, ya que lo único que puede producir es un fuerte bombeo de sangre al corazón.
·                 Llevarla a su casa.
·                 Poner puntos de sutura sobre la herida. 

Nota:
El riesgo de mordedura existe todo el año. En más de una ocasión nos llegan de países lejanos. También se da la posibilidad en invierno de que estén hibernando y al mover palet, contenedores, cajas etc. nos encontremos con diversos animales.